Hoy se celebra el día europeo sin coche cuyo objetivo principal es la reflexión individual y colectiva sobre el uso del automóvil en la ciudad, así como promover una movilidad más ecológica y sostenible. Cada ciudad que participa está obligada a limitar el tráfico en una zona determinada y a proporcionar ventajas para los medios de transporte alternativos. Se trata por tanto de una propuesta pedagógica en el campo de la educación cívica y ambiental, cuyo propósito no puede ser otro que modificar la cultura del automóvil imperante.

Con este día concluye la Semana Europea de la Movilidad durante la cual se han desarrollado diversas actividades para sensibilizar a los ciudadanos sobre los perjuicios que el uso del transporte privado acarrean, para fomentar alternativas de movilidad sostenibles tales como son el transporte público, la bicicleta o simplemente caminar, y para animar a las ciudades europeas a que promuevan estos modos de transporte y a que inviertan en las nuevas infraestructuras necesarias para ello.

Hoy en día, el transporte es responsable de más de un tercio de los gases de efectos de invernadero y si queremos luchar contra el cambio climatico debemos cambiar nuestra manera de movernos. Aunque el medio de transporte más contaminante es el avión, –un vuelo en avión emite el equivalente a un año de coche– nuestros pequeños movimientos diarios en coche particular son el gran responsable de que la calidad del aire que respiran los europeos supere los límites de contaminación fijados por la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por ello, desde Sinplástico creemos que estas campañas de concienciación, si bien necesarias para modificar las ideas dominantes en materia de movilidad, no son realmente efectivas si no van acompañadas no solo por un compromiso individual de todos los ciudadanos, sino también por políticas de estímulo de peatones, ciclistas y transporte colectivo además de legislación que disuada y restrinja los vehículos privados en nuestras ciudades.