En nuestras entrevistas, una de las cosas que más sorprende es cuando nombramos ejemplos de objetos cotidianos que llevan plástico.

Aquí te presentamos algunos de estos objetos que quizás no esperabas que lo llevaran. Seguro que más de uno te sorprenderá:

1. Chicles: El ingrediente más importante del chicle es la goma base, que le da su masticabilidad característica. Hasta hace relativamente poco tiempo se utilizaba como base la savia de un árbol tropical, el chiclero -al cual debe su nombre más popular-. Actualmente, aunque su composición es como el secreto de la Coca-Cola ya que de ella depende en gran medida la calidad del chicle, la mayoría utilizan caucho sintético con base de butadieno, de acetato de polivinilo o ceras derivadas del petróleo.

Solución: Elige, siempre con moderación, caramelos naturales, regaliz de palo, o chicles de latex natural biodegradable.

2. Quesos: Además de todos los envoltorios, tarrinas o papel de aluminio que se utilizan para presentarnos este producto lácteo, cada vez más quesos curados sustituyen la corteza natural por una artificial de plástico, generalmente parafina o pintura plástica, que, en la mayoría de las ocasiones, han sido tratados con antimohos químicos.

Solución: Pon atención a la hora de leer la etiqueta porque es obligatorio incluir en ellas el uso de estas sustancias. No obstante, es preferible elegir siempre productos ecológicos.

3. Bolsas de té: El té y las infusiones están cada vez más en boga y lo más probable es que nunca hayas puesto en duda la seguridad de las bolsas de té. Sin embargo, algunas de estas bolsas más novedosas, las que tienen una elegante forma de pirámide por ejemplo, están hechas de una variedad de plásticos, incluyendo el nylon, PVC o polipropileno. Tampoco las bolsas de papel tradicionales son ideales porque suelen estar tratadas con aditivos usados en los plásticos.

Solución: Utiliza té a granel, con coladores cerámicos o de acero inoxidable, que además de tener mejor sabor, resulta mucho más económico.

4. Globos: Aunque originalmente estaban hechos de caucho natural, en la actualidad predominan los fabricados con caucho sintético o plástico aluminizado, que se componen de una lámina de nylon recubierta con polietileno y aluminio. Incluso los globos de látex natural dejan de ser “biodegradables”, al tardar hasta cuatro años en descomponerse, tras añadirles plastificantes y colorantes artificiales.

Solución: Hay alternativas mucho más seguras, divertidas y llamativas con las que amenizar tus fiestas, eventos o veladas. Además, muchas se pueden hacer en casa reciclando materiales y son grandes actividades para los niños.

Esperamos haberte sorprendido y que esta sorpresa te sirva para contemplar estos objetos con una mirada nueva.