Llega el frío y la humedad por estos lares. El paisaje se nos llena de paraguas, abrigos y bufandas mientras soñamos con postales de una blanca Navidad llena de trineos y muñecos de nieve.

El año pasado, en nuestra entrada “Navidades sin plástico“, os dábamos unos consejos sencillos para reducir nuestro impacto plástico durante estas fechas. Este año queremos incidir en este mensaje para tener una Navidad más verde, más ecológica.

 No es cuestión de aguar la fiesta a nadie, ni de ser agoreros. No es cuestión de caer en frases hechas, ni pedir imposibles. Sin embargo, la realidad nos dice que estamos tan inmersos en nuestro papel de consumidores, que no somos capaces de percibir la magnitud del problema medioambiental, social y económico que generamos, ni nuestras posibilidades de acción para cambiarlo.

Por ello, os proponemos unas ideas sencillas y prácticas que nos lleven a reflexionar antes de lanzarnos a la orgía consumista de todos los años:

Antes de comprar nada… para y pregúntate:

Siempre decimos que las primeras “R”s son Reposar y Repensar -pararse y planificar-.

  • ¿Lo necesito realmente, y cuántos tengo ya?
  • ¿Cuánto lo voy a usar y cuánto me van a durar?
  • ¿Podría pedírselo prestado a un amigo o a un familiar?
  • ¿Se puede mantener, limpiar o reparar?
  • ¿Es un producto de calidad o con obsolescencia programada de usar y tirar?
  • Las materias primas que se usaron: ¿son renovables? ¿Está hecho de materiales reciclables?
  • ¿Cómo me voy a deshacer de él una vez que haya terminado de usarlo? ¿Es reciclable, compostable?
  • ¿Hay alguna alternativa que ya posea que pueda reemplazarlo?

A la hora de comprar:

  • Evita el sobre-embalaje y las bolsas de plástico.
  • Huye de juguetes bélicos y sexistas.
  • Fomenta juegos de creación, no de destrucción.
  • Rechaza los alimentos pre-cocinados. Apuesta por la comida casera.
  • Evita los alimentos envasados en plástico o en latas -porque todas las latas están plastificadas por dentro-. La mejor opción es comprar a granel o envasados en vidrio.
  • El papel de regalo, que no sea de plástico o papel plastificado.

A la hora de festejar:

  • Evita el confeti, sobretodo el de plástico.
  • No uses nieve, ni muñecos de poliespan.
  • Huye de las guirnaldas y espumillones de plástico.
  • Los árboles, mejor plantados. Los de plástico, mejor en la tienda. Usa la imaginación.
  • Y recuerda apagar las luces…Mother Chritsmas, Olentzero, Père Noël, Apalpador, Mari Domingi, Santa Claus, San Nicolás, los elfos y duendes de Navidad, galtzagorriak… o el mismísimo solsticio de invierno, no las necesitan para dejarte regalos.

Esperamos que estos consejos os ayuden a vivir unas fiestas alegres con los tuyos, pero de una forma más natural, ecológica y saludable. Que nuestros festejos, que nuestra alegría, no sea en perjuicio y detrimento del Planeta.