Desde el principio, en Sinplástico hemos considerado que centrarnos solo en los ingredientes que usamos para elaborar lo que comemos sin tener en cuenta dónde los cocinamos no tenía ningún sentido. Los materiales de los utensilios y recipientes que usamos al preparar nuestras comidas pueden tener varios peligros y tenemos que tener cuidado a la hora de elegir con qué vamos a cocinar.

¿Cuáles son los materiales problemáticos?

  • El aluminio es un elemento que aunque no tiene la densidad para ser llamado “pesado”, por su toxicidad, es incluido como uno de los metales pesados en algunas listas de dichos tóxicos. Por ello, los útiles de aluminio que usamos vienen plastificados.
  • El Teflon® está compuesto de un polimero de Polytetrafluoroetileno (PTFE), para cuya fabricación se emplea el PFOA, especialmente para pegar la superficie antiadherentes al cuerpo de la sartén. Este plástico (PTFE), por encima de 260º, pueden liberar gases tóxicos.
  • El PFOA, ácido perfluorooctanoico, actúa en el cuerpo como disruptor endocrino imitando el efecto de las hormonas y que se le asocia con diferentes tipos de cáncer, problemas tiroides y esterilidad tanto en animales como en seres humanos. Aunque ahora se ha casi eliminado de los principales fabricantes presentando sus productos como ecológicos, desconocemos cuál ha sido el sustituto del PFOA y, por tanto, su seguridad.
  • El Nylon, empleado en los utensilios plásticos de cocina, especialmente en los de color negro, pueden contener diaminodifenilmetano, también conocido como DDM o metilendianilina, un producto químico que se utiliza como elemento endurecedor en las mezclas tipo epoxi y que es cancerígeno.
  • La silicona, que es un polímero sintético, compuesto por silicio (que también es el principal ingrediente del vidrio) y oxígeno, es un material muy estable e inerte, esto es, no absorbe ni transmite ninguna sustancia por contacto. Pero ojo, dentro de los diferentes tipos de utensilios de silicona que encontramos en los comercios hay una gran variedad de precios y de calidades. Debemos usar los fabricados con silicona médica o platino ya que sólo utiliza este metal noble como catalizador. Las siliconas baratas pueden ser de plástico corriente y llevar metales pesados en su composición. Además, aunque la silicona soporta cambios de temperatura, y por eso se usa tanto para congelar como en moldes para el horno, estudios recientes muestran que las altas temperaturas (+220ºC) alteran su condición desprendiendo micropartículas de silicona, cada vez que cocinamos, que se mezclan con nuestros alimentos y que se comportan en nuestro organismo como lo haría un metal pesado.
  • Las sartenes antiadherentes de recubrimiento de cerámica, de titanio, de zafiro, de piedra, o de diamante llevan mezclas de PTFE y/o nanoparticulas de las que sabemos poco sobre la seguridad que ofrecen a largo plazo.

¿Cómo evitar el plástico en la cocina?

Como es mucho el secretismo de las marcas a la hora de indicarnos la composición de sus productos y como, aunque pudiera haber plásticos menos peligrosos para la salud, no dejan de ser una carga medioambiental. Desde Sinplástico recomendamos:

  1. Utilizar cazuelas y sartenes de acero inoxidable, para las salsas, guisos y cocidos, y de hierro para las frituras y asados.
  2. Utilizar moldes y fuentes de vidrio y cerámica para el horno o el microondas.
  3. Usar útiles de cocina de acero inoxidable, madera o bambú.
  4. Evitar el papel de aluminio, bolsas de vapor o hervido -incluidas las de té-, papel plastificado de hornear – incluido el de las palomitas-, y film de plástico.
  5. Usar tablas de corte de madera o bambú.

Ahora es tu turno, comienza el reto: ¿Cuáles son tus trucos a la hora de preparar, elaborar y cocinar tus alimentos? ¿Qué tipo de sartenes, cazuelas, fuentes y utensilios usas para que tu comida no sepa a plástico?