Las compresas lavables son una muy buena opción a la hora de buscar una alternativa residuo cero a las compresas desechables.
Son mucho más ecológicas y económicas ya que se pueden reutilizar durante años, son mucho más saludables porque es la mejor opción para evitar el riesgo de shock tóxico.

Sin embargo, para asegurarnos de que nuestras compresas lavables duren mucho tiempo, es importante cuidarlas bien. Hoy os dejamos algunos consejos para alargar la vida de vuestras compresas reutilizables.

Elegir bien tu compresa lavable:

  • Intenta elegir siempre compresas fabricadas con algodón orgánico. La compresa está en contacto con tu piel durante varias horas y es muy importante que el tejido no lleve ningún tipo de químico nócivo.
  • Una buena compresa lavable es la que se ajusta a tu flujo y a tu ritmo de vida. Puedes encontrar muchos tipos de compresas reutilizables desde el salvaslip extra fino hasta compresas de noche, o específicas para el post-parto.
  • Si el hecho de ver tu propia sangre te puede llegar a molestar, puedes elegir compresas con tejidos de color, en vez de blancas. Así las manchas pasarán desapercibidas. Pero recuerda, es tu sangre y no es sucia 😉

Consejos básico para que tu compresa lavable dure mucho tiempo:

  • Antes del primer uso lava tu compresa para potenciar su absorción.
  • Lava tus compresas en la lavadora con detergente natural y ecológico. Así, el tejido no absorberá ningún tipo de químico que pueda llevar el detergente. También las puedes lavar a mano pero será más difícil quitar las manchas.
  • Después de cada uso, aclara tu compresa con agua fria. Aclara la compresa hasta que haya salido la mayor parte de la sangre que haya absorbido. Sabrás que ya ha salido la sangre cuando el agua que salga de tu compresa ya no esté tan roja.
  • Si no la metes directamente a la lavadora después de su uso, pon tu compresa a remojo en un recipiente con agua fría. Tanto para el aclarado como para la fase de remojo no uses agua caliente. El agua caliente “cuece” la sangre y las manchas se quedarían incrustadas.
  • A este agua de remojo le puedes añadir unas gotas de aceites esenciales de lavanda, tomillo o árbol de té que son desinfectantes naturales. Si prefieres no usar aceites esenciales, el vinagre blanco es también una muy buena opción.
  • Puedes lavarlas hasta 60º sabiendo que un lavado a 40º es más que suficiente. Nosotras, siempre añadimos un par de cucharas de bicarbonato de sodio en el tambor de la lavadora o en el compartimento con el jabón.
  • Y por último, lava tus compresas con más ropa. Te permite un lavado más ecológico y además el roce con otros tejidos permite un lavado más eficiente.

Cositas que es mejor no hacer en el cuidado de tu compresa lavable:

  • Evita usar jabón tipo Marsella, o negro, ni suavizantes industriales porque las fibras absorben la grasa y eso reduce sus capacidades de absorción.
  • No uses lejía, ni ningún tipo de quita manchas químicos para no añadir ninguna sustancia química a tu compresa.
  • No escurras tu compresa retorciendola. Podría perder su forma original. Si necesitas escurrirlas envuelvelas en un tejido absorbante tipo rizo y aprétalas para extraer el agua.

Esperamos que estos consejos te ayuden a cuidar tus compresas lavables y así a hacerlas durar mucho más tiempo. Y si tienes cualquier duda, siempre puedes contactar con nosotras o dejar un comentario en este post :-)