El medio ambiente es todo lo que nos rodea. Tendemos a relacionarlo solo con la naturaleza y sus problemas de contaminación, de residuos, o con el cambio climático. Sin embargo, el medio ambiente es un concepto que también incluye a los seres humanos, su forma de relacionarse, sus valores y su cultura.

Los niños, que son muy receptivos, sensibles y comprometidos con lo que les enseñamos, lo saben muy bien. Ven el mundo sin prejuicios y con unas ganas inusitadas de comprenderlo en su totalidad. También ven sus problemas, y quieren ser bomberas o veterinarias o doctoras o maestras para cambiar lo que no les gusta. Y ese entusiasmo contagia a los demás, niños y adultos, a participar en un verdadero cambio. Por ello es importante inculcarles desde la más temprana edad valores de respeto y cariño hacia la naturaleza.

7 consejos para estimular en los peques el respeto por el medio ambiente

  1. Para valorar algo hay que conocerlo. Haz que ojeen libros sobre fauna, flora y otras culturas, que lean historias sobre naturaleza, que dibujen y saquen fotografías de su entorno, que estimulen sus deseos de investigar y descubrir la naturaleza a través de internet.

  2. Invítales a ver programas sobre la naturaleza.

  3. Dad paseos familiares al aire libre.

  4. A los niños les encanta ayudar y meter las manos en la tierra. Preparad un macetero con diferentes semillas y hazles responsables de sus cuidados.

  5. Visitad aulas de naturaleza, centros de interpretación del entorno, granjas o jardines botánicos…

  6. Dedicad alguna jornada a recoger basura en playas, bosques, lindes de ríos… Ayudareis a mantener el entorno limpio pero, sobre todo, a que se conciencien de lo que significa tirar algo al suelo.

  7. La cocina es divertida. Preparad juntos vuestros propios yogures y natillas, vuestras magdalenas y bizcochos, vuestros helados e incluso chucherías.

Es imprescindible que los niños aprendan, de una forma natural y divertida, el valor que tiene el agua, la tierra, el aire… Como maestras y profesoras, madres y padres, y adultos en general que les rodean ejercemos un importante papel en su aprendizaje. Y qué mejor que educar con el ejemplo.