El acero inoxidable es una opción muy saludable a la hora de cocinar sin plástico. Hoy os queremos dar unos consejos para cocinar con sartenes inox sin que se pegue la comida y para cuidarlas como se merecen 🙂

Consejos de uso de una sartén de acero inoxidable:

1- La primera vez que la uses, o cada vez que limpies la sartén minuciosamente porque se te ha quemado o se te ha pegado algo por descuido, debes curar la sartén:

  • Echa un dedo de aceite (mejor que no sea de oliva porque humea mucho) y calienta la sartén, unos 5-10 minutos, a fuego medio. Esto le otorgará una capa antiadherente natural.
  • Después, dejar enfriar, retirar el aceite, y limpiar con un paño de papel. Debes dejar una finísima película de aceite.
  • Si quieres, puedes re-emplazar estos pasos sofriendo a fuego lento verduritas -cebollas, puerros, pimientos, zanahorias, etc- varias veces limpiando la sartén con un paño, espátulas o cuidadosamente -sin usar estropajos ni productos químicos-.

2- Cocinar con una sartén de acero inoxidable:

  • A la hora de cocinar, debemos calentar la sartén unos minutos a fuego medio antes de engrasar la sartén con aceite, mantequilla, o manteca. Esto hará que la sartén mejore sus propiedades antiadherentes.
  • Hasta coger práctica y saber cuánto tiempo debemos esperar para saber que la sartén está suficientemente caliente, un buen truco es la “prueba del agua”. Esto es: echar unas gotitas de agua en la sartén. Si se evaporan significa que no está lista. Estará lista cuando las gotas se hagan bolitas que “bailan” por la sartén. Con el tiempo, la experiencia y el tipo de fuego que uses te dirá cuando está lista.
  • No conviene excederse a la hora de calentar la sartén. Excesivo calor, combará la sartén y hará que se nos pegue la comida, además de dañarla.
  • Las sartenes funcionan como las planchas de los bares, por eso -y sobretodo a la hora de asar carnes, pescados o hacer huevos o tortillas- debemos tener paciencia y dejar que los alimentos se “sellen” (o cuajen en caso de tortillas) para poder darlos la vuelta. Aunque parezcan que los alimentos se agarran cuando los echamos a la sartén, se despegarán sin problemas con una espátula unas vez sellados.

3- Consejos varios:

  • A la hora de asar:  añadir siempre a la sartén un poco de aceite o mantequilla.
  • Usa espátulas de metal con bordes redondeados para los asados y de madera para las salsas.
  • El fondo es ligeramente cóncavo en frío, pero se aplana con el calor.
  • Levanta siempre la sartén para moverla sobre la cocina de inducción o vitrocerámica para evitar rayar la superficie de la cocina.
  • Para evitar manchas de sal en el interior de la sartén, no añadas sal a los alimentos hasta que estos cojan temperatura.

Mantenimiento y limpieza:

-> Las sartenes de acero inoxidable son aptas para lavavajillas (para que no queden marcas de cal, seca la sartén con un trapo después de su lavado).

De todos modos, para una mejor conservación y para que la sartén no pierda la antiadherencia conseguida con el “curado” se recomienda lavar a mano siguiendo estos consejos:

  • Limpiar con agua caliente y jabonosa sin usar detergentes o estropajos agresivos porque pueden rayar el revestimiento. Si la sartén está limpia, retira el excedente de aceite con una espátula y pasa un paño de papel dejando una película de aceite (esto hará que la proxima vez no tengas que curarla).
  • Los restos pegados se limpian hirviendo un poco de agua y raspandolos con una espátula de madera.
  • En caso de manchas persistentes, decoloración o pérdida de brillo, frotar suavemente con un poco de vinagre blanco (de vino blanco o manzana también sirven) y aclarar. En casos extremos, añadir al vinagre un poco de bicarbonato sódico, frotar y aclarar.
  • Engrasar con una sóla gota de aceite para que mantenga la antiadherencia natural.