Queremos empezar el año deseandoos un feliz 2017. Siguiendo el refrán “Año nuevo, vida nueva”, os presentamos un proyecto muy interesante que acaba de nacer: ConSuma Consciencia. Hemos contactado con su fundadora y le hemos hecho una entrevista que os presentamos a continuación.

Leire Iriarte es la fundadora y coordinadora de ConSuma Consciencia, una plataforma online que comparará el desempeño de entidades que ofrecen productos o servicios en ámbitos cotidianos como el de la energía, la banca, las telecomunicaciones o la moda.

¿Nos puedes describir qué es ConSuma Consciencia y para qué va a servir?

Consuma Consciencia se propone brindar a sus usuarios recursos que les faciliten tomar decisiones más informadas sobre su consumo. Para ello hemos creado una herramienta que permite comparar todo tipo de entidades, desde pequeñas cooperativas a grandes transnacionales. Para ello, se tendrán en cuenta una serie de indicadores comunes y otros específicos, referidos a las problemáticas concretas de cada campo.

Los indicadores, que se inspiran en las propuestas de las corrientes económicas alternativas como la Economía del Bien Común, la Economía Social y Solidaria, y la Responsabilidad Social Empresarial considerarán:

  • la política de las entidades hacia el cliente,
  • la gobernanza interna,
  • la gestión económica,
  • la comunidad,
  • el medioambiente.

Comenzaremos analizando las entidades más representativas del sector de la electricidad para usos domésticos (A modo de ejemplo, un indicador específico para el sector de la electricidad será la comercialización de energías renovables), y posteriormente las de la banca, las telecomunicaciones y la moda.

La información se recopilará a partir de informes y estudios ya disponibles y se presentará de forma rigurosa, transparente y trazable, facilitando todas las fuentes de información.

Diste una conferencia en BioNavarra titulada : “Un consumo consciente, una herramienta para la reflexión personal y la transformación social”. ¿Para tí, qué es consumir de manera consciente?

Desde ConSuma Consciencia creemos que el consumo consciente es un consumo con sentido, con valor(es), basado en elecciones razonables y razonadas:

  • razonables porque solo se consume lo estrictamente necesario para satisfacer cierta necesidad o deseo,
  • razonadas porque una vez decidido que es necesario consumir, se analizan las opciones disponibles, se valoran y se toman decisiones consecuentes.

En otras palabras, se cuestionan la opción por defecto y la inercia a la hora de comprar a la que estamos tan acostumbrados.

Es cierto que estas definiciones son subjetivas, y así aceptamos que sean, ya que son las personas que toman decisiones las que deben hacer suyos estos términos y darles la forma deseada.

Dices que no hay solo una forma de consumir con consciencia. Pero, de manera muy concreta, ¿nos puedes explicar cómo lo podemos aplicar en nuestro día a día?

El consumo consciente acentúa la necesidad de que las personas desarrollen criterios a la hora de consumir:

  • Habrá quien para optar por una entidad o producto se fijará exclusivamente en el precio,
  • mientras que otras personas querrán o podrán anteponer principios de equidad o ética.

La prioridad es que cada persona conforme sus propios criterios, analice las diversas opciones disponibles en base a ellos y tome decisiones más conocedoras de las implicaciones de sus actos.

Para poder aplicar el consumo consciente en nuestro día a día es necesario:

  • Buscar un tiempo de tranquilidad y reflexión para decidir qué es lo que verdaderamente necesitamos consumir.
  • Identificar y analizar las alternativas que tenemos a nuestro alcance y, así, poder optar por empresas con las que nos sintamos mejor representados.

Si cada uno de nosotros reflexionásemos sobre cómo consumimos y a quién estamos dando nuestro dinero, y, en el fondo, a quiénes estamos favoreciendo, estamos convencidas de que muchas personas se replantearían sus opciones.

Habría personas que buscarían organizaciones con las que se sienten identificadas, renunciando a optar por aquellas empresas cuyo modus operandi no les representa. Esto conlleva que cada persona reflexione sobre sus propias opciones, respetando las opciones del resto de personas.

Puede parecer que este ejercicio significa renunciar a ciertas comodidades. Quien ya lo practica coincidirá en que la satisfacción que produce el optar por las alternativas que mejor te identifican, no se paga con dinero.

¿De qué manera el consumo consciente va a transformar nuestra sociedad?

El consumo consciente va a ayudar a darnos cuenta del poder que tenemos como consumidores. Todavía nos falta auto-convencernos del poder y de la capacidad que nuestro dinero tiene para transformar el mundo.

El mundo cambiará solo como reflejo de nuestro propio cambio. Por muy pequeño que sientas tu poder como consumidor, si sumásemos fuerzas, podríamos realizar grandes cambios sociales. Como decía Pepe Mujica: Cuando tú compras algo con dinero, no estás pagando con dinero, estás pagando con el tiempo de tu vida que tuviste que gastar para obtener ese dinero”, ¿a quién le damos nuestro tiempo?

Bien es cierto que en este camino muchas personas encontrarán resistencias bien por las propias limitaciones de tiempo, por el miedo que genera la exposición a alternativas que se desconocen o por los efectos de la publicidad y campañas de comunicación agresivas.

Algunas personas leerán estas líneas y pensarán que es una mera utopía.

Sin embargo, quién pensaría, hace unos años, que existieran entidades que ofrecen energía, servicios bancarios o de telecomunicaciones anteponiendo el medio ambiente y las personas al ánimo de lucro (ver por ejemplo REAS, EBC, Sannas, etc), o innumerable cantidad de alternativas construidas en relación a la alimentación ecológica y de proximidad. Y probablemente tampoco creerían el boom de la economía colaborativa o la cantidad de pequeñas organizaciones que aquí y allí están poniendo su granito de arena para cosas tan dispares como compartir ropa o consumir productos que no lleven plástico (como es el caso de Sinplástico).

Estamos convencidas de que algo está pasando, que hay un sentir general de que a las personas ya no les sirve cualquier cosa y que quieren ser más auténticas en todas sus relaciones, incluyendo el consumo, defendiendo las opciones de consumo con las que mejor se sientan.

Esperamos que estas reflexiones y consejos os animen en vuestro cambio hacia una vida más sostenible, de residuo cero y libre de plásticos.