La llegada del plástico a la industria del afeitado trajo consigo la lógica de la abundancia: muchos productos, a precios competitivos, atractivos a la vista pero que se estropean con facilidad para que los renovemos cuanto antes mejor. Más de 1.200 millones de hombres en el mundo se afeitan a diario. Y esta práctica de usar y tirar lo que hace a medio y largo plazo es encarecer el afeitado, empeorar la calidad del rasurado, además de aumentar el impacto ambiental.

Las maquinillas de afeitar de una sola cuchilla duran toda la vida y sus recambios son baratos, reciclables y tienen menor impacto ecológico. Por ello, cada vez hay una mayor demanda del afeitado tradicional. Y poco a poco se está convirtiendo en tendencia.

Beneficios y ventajas del afeitado clásico:

  • Es más cuidadoso con tu piel.

  • Se consigue un mejor apurado.

  • Es más económico y ecológico.

  • La búsqueda de sensaciones: el sonido característico de la hoja sobre la piel, el deseo de reapropiarse de un tiempo para uno mismo, o recuperar el placer de entregarse a un masaje relajante.

  • La mayor parte de los jabones y cremas clásicas son 100% naturales y biodegradables; los geles y espumas en bote, en cambio, contaminan porque su elaboración requiere muchos procesos químicos.

Pasos para un buen afeitado:

  1. Pon a remojo la brocha durante 2 ó 3 minutos, a poder ser en agua caliente. Las brochas deben retener agua por lo que son mejores las de pelo de caballo que las de tejón o las sintéticas.

  2. Remoja tu rostro con agua caliente para ayudar a abrir los poros y reblandecer el pelo. Una opción es la de lavarse la cara con agua y jabón. Aunque lo ideal es afeitarse después de una ducha caliente.

  3. Carga la brocha húmeda (no debe haber exceso de agua) con jabón de afeitar. Si notas que la brocha se seca demasiado se pueden añadir unas gotas de agua.

  4. El paso más importante para un buen afeitado es la aplicación de la crema. Pasa la brocha con movimientos circulares para beneficiarte de su poder exfoliante y para preparar la barba para el afeitado.

  5. Utiliza una maquinilla tradicional adecuada a tu tipo de barba. La diferencia entre las maquinillas clásicas es el tipo de peine:

    • Las maquinillas de peine cerrado, proporciona protección contra los cortes, por lo que son más populares entre los principiantes o entre los usuarios más experimentados con un uso más regular.

    • Las de peine abierto son más adecuadas para aquellos con un mayor crecimiento de la barba porque los dientes ayudan a guiar y posicionar el pelo para que la cuchilla pueda cortar de manera más eficaz.

  6. Usa pasadas suaves y lentas.

  7. En la primera pasada es aconsejable ir solo en la dirección del crecimiento del pelo sin aplicar presión, dejando que el peso de la maquinilla realice el trabajo. Las siguientes pasadas, puedes hacerlas a contra pelo teniendo cuidado de no realizar muchas pasadas para no irritar la piel, especialmente si eres nuevo en el afeitado clásico.

  8. Aplica agua caliente y espuma entre cada pasada.

  9. Para terminar, aclárate la cara con agua fría. Esto ayudara a cerrar los poros.

  10. Seca suavemente la piel sin frotar y aplícate una crema hidratante facial. Evita las que contengan alcohol ya que secan la piel.

  11. Aclara la maquinilla para eliminar restos de jabón y sécala. Así mismo, lava la brocha, elimina el exceso de agua y cuélgala boca abajo.