La playa es uno de los lugares donde mejor podemos apreciar la cantidad de plástico que acaba en la naturaleza.

Objetos cotidianos y micro partículas

Podemos diferenciar el plástico que encontramos en las playas en dos grupos:

1. El más visible, que tiene forma de objetos, entre los que destacan:

  • Los envases de comida.
  • Las botellas de bebidas, productos de cuidado personal, de limpieza y sus tapones.
  • Las bolsas.
  • La vajilla de usar y tirar.
  • Las pajitas.

2. Las partículas pequeñas de plástico:

El plástico presente en las playas no sólo son objetos reconocibles. La gran mayoría del plástico que contamina las costas se oculta en la arena en trozos muy pequeños, resultado de su degradación por el oleaje, la sal y el sol. Si miramos bien la arena podremos identificar una cantidad muy importante de pequeñas partículas plásticas que destacan por su color o brillo.

¿De dónde viene todo este plástico?

El plástico que encontramos en la costa no sólo es el resultado de lo que la gente deja tras pasar unas horas en la playa. Podemos destacar tres fuentes principales:

1. Una pequeña parte es el resultado de los residuos que las personas dejamos allí. Está claro que tenemos la gran responsabilidad de dejar la playa limpia después de haber disfrutado de ella. Pero no nos equivoquemos, la principal fuente de desechos plásticos no es ésta.

2. La gran mayoría del plástico encontrado en el litoral ha estado varios días, meses e incluso años flotando en el mar. Son el resultado de nuestros residuos terrestres que por mala gestión, acaban en nuestros mares. Ya sea porque los tiramos directamente al suelo, ya porque las papeleras o vertederos donde se almacenan no están bien aislados, viajan hasta los océanos por efecto del viento o siguiendo el curso de los ríos.

3. Otra parte de los plásticos que encontramos en el mar provienen de los residuos tirados, intencionadamente o no, desde los barcos tanto pesqueros como de transporte marítimo o de turismo.

¿Qué podemos hacer?

Entendemos que nuestra responsabilidad hacia la limpieza de nuestras playas va más allá que dejarlas limpias después de haber disfrutado de ellas. Se trata de reconsiderar nuestra manera de consumir y de darnos cuenta de que todo el plástico que tiramos puede potencialmente acabar en el mar. No olvidemos que cuando tiramos algo a la basura desaparece de nuestra vista pero no de la superficie de la Tierra y que nuestra gran responsabilidad es reducir nuestros residuos plásticos. Y eso lo conseguiremos reduciendo nuestro consumo de este material.

No dudéis en consultar otras entradas de nuestro Blog donde ofrecemos consejos muy concretos y prácticos para conseguir este cambio hacia una vida con menos plástico.