El plástico representa un gran problema para el medio ambiente y la salud humana. Sin embargo, hoy en día, las mayores víctimas del plástico son los animales terrestres y marinos.

Se calcula que cada año, millones de animales de más de 300 especies ingieren plástico y que 100.000 animales y 1 millón de aves marinas mueren por sus efectos.

¿Por qué los animales comen plástico?

Cada año, ocho millones de toneladas de plástico acaban en el mar. Este plástico se puede encontrar de varias formas: desde macro-residuos, a objetos de tamaño mediano, o trozos pequeños y microplásticos.

En la mayoría de los casos, los animales comen este plástico porque lo confunden con su comida. Por ejemplo, las tortugas toman las bolsas de plástico por medusas, una de sus presas favoritas.

De la misma manera, los trocitos de plástico que flotan en la superficie del mar se asemejan a algas y moluscos. Así, las aves las pescan y se las dan de comer a sus polluelos. El documental Midway ilustra muy bien este fenómeno.

Finalmente, muchos animales marinos se alimentan filtrando el agua, como es el caso de las ballenas. Sus barbas, que les hacen de filtro, no están “diseñadas” para filtrar objetos de plástico, y sin quererlo, los ingieren llenando sus estómagos de residuos.

¿Cómo mata animales el plástico?

El plástico representa varias amenazas para los animales:

  • Obstrucción del sistema digestivo: Al comer tanto plástico, a los animales se les acaban obstruyendo el sistema digestivo ya que son incapaces de eliminar este plástico de forma natural. A medida que su estómago se llena de plástico, deja de haber sitio para la comida que necesitan para sobrevivir, y acaban muriendo de inanición después de semanas de agonía.
  • Veneno: El plástico es un material poroso que, además de contener sustancias químicas muy perjudiciales en su composición, absorben los tóxicos con los que entra en contacto. Por ello, el plástico se convierte en una verdadera bomba química letal para los animales que lo ingieren. Además, libera en el agua del mar químicos tales como disruptores endocrinos, que tienen impacto en la fertilidad de los animales.
  • Trampa: Quién no ha visto la imagen de una tortuga enganchada a una red de pesca o atrapada por un aro sujeta-latas. Algunos residuos plásticos son una verdadera trampa para mucho animales que acaban dañándose, ahogandose o muriendo por agotamiento.

Por todo ello, es importante que nos concienciemos de que nuestros residuos plásticos no son sólo un problema para el ser humano sino que también tienen un impacto muy cruel en muchísimos animales.

Seamos, pues, responsables y reduzcamos nuestro consumo de plástico.