Teníamos que decírtelo por duro que sea leerlo. El reciclaje del plástico son los padres.

Sí, lo sabemos. Desde el gobierno y las empresas llevan años diciéndote que recicles, que reutilizar los materiales es lo más de lo más para el planeta.

Y no les quitamos la razón. Porque con ciertos materiales, como el papel, el vidrio o el acero inoxidable, el reciclaje funciona bastante bien (aunque con un coste energético extra para el planeta que tampoco se suele mencionar).

Sin embargo, hacernos creer que el reciclaje del plástico es igual de eficiente que el de otros materiales, es intentar vendernos una gran mentira.

LA MENTIRA DEL RECICLAJE DEL PLÁSTICO EN TRES RAZONES

1. Materiales

La primera razón por la que el reciclaje del plástico es una mentira se basa en los materiales.

tipos de resina plastica

Es hora de ir al supermercado. En cuanto pasas las cajas y entras en la frutería las ves: bandejas de poliestireno rodeadas de film de polietileno de baja intensidad abrazando un par de manzanas. Pasas de largo y llegas a la sección de bebidas. Botellas de agua PET con tapones de polipropileno te saludan al pasar. Te das otra vuelta para acabar tus compras y al finalizar tu recorrido te encuentras con cientos de productos de limpieza en garrafas de polietileno de alta densidad.

¿Cómo se te queda el cuerpo? ¿Eres capaz de recordar el primer tipo de plástico con el que te has encontrado?

Plásticos hay muchos y no todos son fácilmente reciclables, en realidad se «reciclan» solo 4 tipos de plástico. Pero, hay 80.000 tipos de resinas plásticas, lo que significa que para reciclar correctamente cada tipo de plástico harían falta miles de procesos de reciclaje diferentes. De hecho plásticos como los que vemos cada día en bolsas, film de cocina, bandejas alimentarias o protectores como el “porexpán”, son extremadamente difíciles de reciclar. Otros como como el Nylon o el polyester de la ropa directamente no son reciclables.

Este es el principal problema del reciclaje del plástico. La gran variedad de las resinas.

2. Recogida

Ya sabemos que, de todos los plásticos que llegan a nuestras manos, solo unos cuantos son fácilmente reciclables.

Pero, ¿qué pasa cuando todo el plástico de la cesta de la compra llega a tu casa? ¿qué porcentaje de tus envases acaban en el contenedor amarillo?

Como cuentan Patricia Reina Toresano y Fernando Gómez Soria en su libro Vivir Sin Plástico, según la Comisión Europea “solo un 30% del plástico se recoge para ser reciclado”. Eso quiere decir que el 70% de todos los plásticos que se consumen en Europa acaba irremediablemente en el medioambiente.

Pero aún hay más.

3. Proceso de reciclaje

De ese 30% de plásticos que se recogen, no todo se recicla. Por varias razones:

  • La dificultad de separar los diferentes tipos de plástico para su reciclaje: como te hemos contado al principio, hay muchos tipos de plástico que deben reciclarse por separado. La dificultad radica en que si algún plástico de otro tipo se cuela en el proceso, el lote se da por perdido.
  • La baja rentabilidad de reciclar plásticos cuando la materia prima virgen es más barata.
  • La imposibilidad de clasificar plásticos pequeños como tapones, piezas, etc.
  • La poca demanda para reciclar plásticos con bajo volumen en el mercado.

E incluso si el proceso de reciclaje se completa, en el caso del plástico no estaríamos ni siquiera hablando de reciclaje, sino de infrarreciclaje (en inglés, downcycling), ya que el material resultante tiene menos calidad que la materia prima original.

¿QUÉ PUEDES HACER TÚ?

Ante este panorama hay varias acciones que puedes tomar para colaborar en la reducción de residuos plásticos:

vida zero waste

1. Reduce tu uso de plástico

La mejor alternativa al reciclaje es la reducción. Evita los productos sobreenvasados, busca alternativas sin plástico y pásate a los reutilizables. Ya sabes que en nuestra tienda tienes de todo: productos de higiene y cuidado personal, utensilios de cocina y de limpieza del hogar, envoltorios, envases y botellas, artículos para el bebé

2. Reutiliza el plástico que ya tienes

Si tienes un objeto de plástico desde hace años y todavía te sirve, sigue utilizándolo hasta que se agote su vida útil. Así evitarás que más residuos plásticos acaben en la naturaleza. Ojo, la excepción a esta regla son los plásticos que afectan a tu salud, como los envases que están en contacto con tu comida o los juguetes que los niños se puedan llevar a la boca. Pero, antes de tirarlos, intenta darles una nueva vida. Por ejemplo, puedes utilizar tus recipientes antiguos como tiestos para tus plantas o los viejos cubos de playa de tus peques para guardar tus herramientas.

3. Crea conciencia acerca del reciclaje

A nosotras nos pasa cada día. Cuando hablamos con alguien ajeno a la vida residuo cero, algunas personas nos dicen con la mejor intención que eso está muy bien, pero que ellas ya reciclan. No es cuestión de ser un tostón en cada reunión familiar, pero sí está bien recomendar artículos como este o libros como Vivir Sin Plástico o Mejor Sin Plástico, para que las personas a tu alrededor entiendan el impacto real del reciclaje de plástico en la reducción de residuos.

Esperamos que este post te haya sido de utilidad para entender mejor cómo funciona el reciclaje del plástico.

Y ahora, ¿nos ponemos a reducir?

 

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