Después de nuestra aparición en el programa “Equipo de Investigación” de La Sexta, hemos recibido muchos mensajes de apoyo en las redes sociales. Estamos muy agradecidas por la acogida que ha tenido nuestro proyecto, y nos da mucho ánimo para seguir con nuestra lucha contra el mal uso del plástico.
Además, este foco sobre nuestro proyecto ha dado a mucha gente la oportunidad para expresar sus dudas en la redes sociales. Aquí os resolvemos las dos que más nos habéis remitido:

1- Las gafas de Marion y el ordenador de Fer.

Han surgido muchos comentarios sobre los objetos de plástico que aparecían en la casa de Fer y Patri del Blog “Vivir sin plástico”, así como sobre las gafas de Marion.

La problemática del plástico no se centra tanto en su uso para objetos de uso prolongado, que también, sino en los plásticos de un solo uso, los de usar y tirar.

Si bien, siempre es conveniente elegir objetos fabricados con materiales naturales, duraderos, y ecológicos, el verdadero problema radica en que el 50% del plástico producido se usa una sola vez.

Así mismo, como indicaban en el programa, el plástico es un material impermeable pero poroso y está fabricado con aditivos químicos muy peligrosos que migran al producto con el que entran en contacto.

Por ello, también insistimos en que el primer paso que debemos dar es el de eliminar de nuestras vidas todo plástico que esté en contacto con nuestras bebidas y alimentos, tanto a la hora de transportarlos o cocinarlos, o guardarlos.

2- ¿Qué es mejor, el agua de grifo o el agua embotellada?

Justo después de la emisión del programa sobre el plástico, se emitió otro sobre la (baja) calidad del agua del grifo. A primera vista pueden parecer dos mensajes muy contradictorios y sensacionalistas.

Pero luchar contra el mal uso del plástico es también luchar a favor del acceso universal a un agua de calidad. Pensar que el agua embotellada es la solución para beber agua de calidad es un planteamiento equivocado.

Primero, porque en el 80% de los casos el agua embotellada está contaminada por el plástico de su envase. En segundo lugar, porque el agua embotellada es una medida cara que genera residuos excesivos. Y también porque el agua embotellada es dar una solución privada a un problema de servicio público.

La responsabilidad de las instituciones es garantizarnos agua pública y de calidad. Comprar agua embotellada es privatizar este acceso al agua potable. Por ello, nuestro papel como ciudadanas y ciudadanos es reivindicar este derecho y exigir a las instituciones un agua pública de calidad.