¿Has hecho ya la lista de propósitos para el año 2021? Ya sabes: este año mejoro mi inglés, voy todos los días al gimnasio, llamo más a mi familia…

Quizá ya los has pensado, o quizá no. Pero de lo que estamos seguras es de que cualquier lista de propósitos se beneficiaría de objetivos para cuidar el planeta.Por eso, para despedir el año a lo grande, hemos decidido contarte los trucos que usamos el equipo de Sinplástico en nuestro día a día para reducir nuestra huella de carbono.

Porque, quién sabe, a lo mejor te inspira para añadir alguno de ellos a tus lista de 2021, para lograr que el próximo año sea menos dañino para la tierra.

Nuestros consejos para reducir tu huella de carbono este año

 

Marion, co-fundadora, medios y administración:

  1. Únete a una cooperativa de energía limpia:

Uno de los mejores gestos que puedes hacer por el planeta para empezar el año con buen pie es formar parte de una red de usuarias de energía renovable.¿No conoces ninguna? Pues te cuento cuál usamos nosotras. La energía de nuestro almacén proviene de GoiEner, una cooperativa del País Vasco de la que formamos parte. Pero también tienes otras opciones depende de dónde vivas: SomEnergía (en diferentes partes de España), La Corriente (Madrid), AstuEnerxía (Asturias), Solabria (Cantabria), NosaEnerxia (Galicia)… Encuentra la tuya y haz el cambio.

  1. Vegetaliza tu dieta:

Según Greepeace, el 14,5% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero a nivel global proceden de la ganadería intensiva. Pero si este dato te parece potente, mira este otro: España es uno de los países que más carne consumen. De hecho, es el segundo de Europa en consumo cárnico.Para combatirlo, tú puedes basar tu dieta en legumbres, verduras, hortalizas, frutas y cereales. Pero si hacer el cambio a una dieta vegana o vegetariana te parece demasiado para empezar, puedes comenzar reduciendo el consumo de carne a un día a la semana. Y además, sustituir las carnes de vacuno y porcino por carne de ave. Como cuenta este artículo de National Geographic, el simple gesto de consumir pollo en vez de ternera reduce a la mitad tu huella de carbono dietética.

 

Javier, co-fundador y encargado de catálogo:

  1. Haz tus propios yogures en casa:

Cuando comienzas a vivir sin plástico parece que los envases de yogures son uno de los residuos más persistentes, ¿verdad? Si a ti también te ha pasado y sigues comprando yogures de supermercado, te encantará saber que puedes hacerlos en tu propia casa sin demasiadas complicaciones para evitar los envases innecesarios. Pero no solo yogures, también natillas o flanes. Y sin necesidad de yogurtera. En este artículo te dejamos la receta de Sinplástico para elaborar yogures caseros, aquí descubrirás cómo preparar natillas de manera fácil, y en este otro enlace aprenderás a hacer flanes para ocasiones especiales.

  1. Utiliza el transporte público:

¿Sabes que el miedo al contagio por COVID en el transporte público ha disparado la contaminación? Cada vez más personas han sacado del garaje sus coches o adquirido vehículos de segunda mano por temor a compartir tren, autobús o metro. Con lo que las emisiones de vehículos particulares han aumentado. Sin embargo, según especialistas de varios países, viajar en transporte público siguiendo las medidas de seguridad (mascarilla y lavado de manos antes y después) tiene incluso un riesgo menor que comer en un restaurante. Por eso, uno de las acciones que puedes llevar a cabo este 2021 para reducir tu huella es volver a viajar en transporte público (y convencer a otras personas de que hagan lo mismo).

 

Claudine, comunicación, RRSS y atención al cliente:

  1. Elabora tu propio compost:

El compost casero es una solución excelente para mantener tus plantas contentas y aprovechar tus residuos orgánicos evitando las emisiones ligadas a su transporte y gestión. Si tienes jardín o huerto, puedes hacer compost enterrando tus restos vegetales o usando una compostadora.

Pero si tu espacio es pequeño (balcón o terraza) o quieres hacer compost dentro de tu casa, puedes utilizar un vermicompostador, como explica este post de Plantea en verde. Ya verás cómo te enganchas cuando veas todo lo bueno que sale de tus residuos orgánicos.

  1. Acoge a unas cuantas gallinas:

Si dispones de espacio en tu jardín, puedes crear un lugar para tener gallinas felices y reducir tu huella siendo más autosuficiente. Además de hacerte compañía, te darán huevos, producirán abono orgánico y podrás complementar su alimentación con sobras de la cocina (restos vegetales, cereales…). ¿Se puede pedir más?

 

Sara, ilustración:

  1. Pásate a la menstruación sostenible:

¿Todavía no has probado la copa menstrual, las compresas de tela o los salvaslips reutilizables? Créeme, dales una oportunidad porque cuando empiezas a utilizarlos, ya no quieres volver atrás.

Y es que los productos para una menstruación sostenible son buenos para ti (están hechos de materiales suaves y saludables como el algodón orgánico o la silicona médica de alta calidad – que proviene del sílice), buenos para tu bolsillo (te ahorras un dineral en tampones, compresas y salvaslips desechables) y, sobre todo, buenos para el planeta (anulas las emisiones de la producción, transporte y marketing de productos menstruales desechables y evitas que kilos de residuos tóxicos no reciclables acaben en el medio ambiente).

  1. Reduce la compra de ropa nueva:

¿Sabías  que las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de la producción textil global superan las de todos los vuelos internacionales y tráfico marítimo combinado?

Como cuentan Carro de Combate en su libro “Consumir es un acto político”, la moda es una de las industrias más contaminantes. Por eso, una de las maneras más sencillas de reducir tu huella es evitar comprar ropa nueva. Sobre todo si no la necesitas.

Pero, si tienes que comprar alguna prenda, apuesta por la ropa de segunda mano de fibras naturales como el algodón, el lino o la lana. Porque, como te contábamos en este post, las microfibras sintéticas también son un problema a la hora de evitar la contaminación plástica en los océanos .

 

Fer, responsable de ventas a profesionales:

  1. Vuelve a la cocina casera:
    Este es el momento. Después de todos estos años sin tocar una olla y comiendo fuera, es la hora de empezar a cocinar en casa.

Porque cocinar tus propios platos evita que utilices desechables plásticos al comer en el trabajo o pedir platos preparados, fomenta el aprovechamiento (ya que no tiras las sobras), es más saludable (tú controlas la cantidad de sal o grasas) y, además, puedes escoger materias primas ecológicas o locales, que tienen una menor huella ambiental.

Y, si te lo tienes que llevar a la oficina, siempre puedes contar con la ayuda de estos recipientes herméticos de acero inoxidable y silicona mineral (proveniente del sílice), que no pesan nada, no se rompen ¡y no gotean!

  1. Aprovecha el agua de cocción:

Ahora que te has puesto a cocinar en casa, aprovecha el agua sobrante de cocer verduras u hortalizas para crear tu propio compost casero exprés (en este post te contamos cómo), regar las plantas directamente o usar en el inodoro.

Te sorprenderá comprobar la cantidad de litros de agua que estás desechando sin darte cuenta.

 

Unai, gestión de almacén y preparación de envíos:

  1. Haz un mini-huerto en el balcón:

No necesitas grandes espacios para crear un pequeño huerto en el balcón. Puedes empezar con aromáticas sencillas, como el perejil o el romero, e ir introduciendo vegetales de fácil crecimiento y cuidado como las lechugas, de las que podrás ir tomando hojas para tus ensaladas diarias.

Tu balcón será un oasis de vida, un mini-sumidero de carbono y una despensa la mar de natural.

  1. Ve andando o en bici al trabajo:

Si las distancias te lo permiten, ir andando o en bicicleta al trabajo es una manera estupenda de reducir tu huella.

Pero además, un paseo o una vuelta en bici a primera hora de la mañana te hará recibir el día de otra manera: más relajada, despierta y conectada con tu entorno.

Cris, atención al cliente y administración:

  1. Haz tus propios adornos de navidad o Halloween caseros:

Esta navidad puedes decorar tu casa con adornos biodegradables y personalizables como estos o hacer tus propias decoraciones con papel de revistas o los papeles para reciclar que ya tengas por casa.

De hecho, uno de los adornos más resultones y fáciles de hacer que encontrarás son estas estrellas nórdicas de papel (el post está en sueco, pero las imágenes hablan por sí solas): las puedes crear en cinco minutos con papel de periódico y convertirán tu casa en un cuento navideño.

Y en Halloween, más de lo mismo: murciélagos de cartulina, arañas hechas con una bola de papel de periódico y unos trozos de lana… Imaginación al poder.

  1. Compra en tus propios recipientes:

Si aún sigues usando bolsas de plástico y envases desechables para comprar en tu supermercado o mercado habitual, 2021 es el año para cambiar.

Puedes reducir los residuos y las emisiones generadas por la producción y distribución de bolsas de plástico grandes y pequeñas usando bolsas de tela ultra-resistentes, bolsitas ligeras de gasa o bolsas de red de algodón orgánico. Y además, puedes llevar tus propios recipientes de acero inoxidable para las compras de quesos, membrillos, pescados o carnes.

Estos son nuestros trucos para que reduzcas tu huella de carbono en 2021.

 

Y ahora, cuéntanos en comentarios, ¿te hemos dado nuevas ideas?,

¿vas a animarte a ponerlas en práctica?