Mientras lees esto lo más seguro es que estés llevando ropa de plástico. Sí, sí, como lo oyes. Hay plástico oculto en tu ropa. Si no te lo crees ¿qué te parece si hacemos una prueba? Vamos a pedirte que hagas un poco de contorsionismo y mires la etiqueta de tu jersey y pantalón. ¿Puedes ver qué está escrito? Lo acabas de comprobar. Las prendas que llevas hoy tienen un porcentaje elevado de microfibras de poliéster, nylon, acrílico o poliamida.

Gracias por jugar con nosotras a las adivinanzas, pero la verdad es que hemos hecho trampa. Era sencillo ganar. De hecho sería difícil que no llevaras una prenda hecha con materiales sintéticos ya que, según la ONG Friends of the Earth, un 64% de toda la ropa que se crea actualmente está hecha con microfibras derivadas del petróleo. Estamos hablando de más de dos tercios de toda la fabricación textil a nivel mundial.

POR QUÉ LAS MICROFIBRAS SINTÉTICAS SON UN PROBLEMA

Las fibras sintéticas que puedes encontrar en tu armario son más finas que un cabello humano. Eso hace que sean uno de los microplásticos más peligrosos y difíciles de controlar. Seguro que has recogido más de una bolsa de plástico que había acabado en la naturaleza. ¿Pero tomar entre tus manos los millones de microfibras que contiene una simple camiseta de lycra? No parece tan fácil.

El mayor problema de estos microplásticos es que cada día una cantidad ingente de ellos acaba en nuestros mares. Cada lavado expulsa nada más y nada menos que 17 millones de microfibras, que pasan sin dificultad por los filtros de las depuradoras hasta llegar a los océanos. Una vez allí, el problema se multiplica. Por un lado liberan tóxicos que han ido acumulando durante su vida útil, contaminando el entorno marino. Y por otro, entran en la cadena trófica a través del plancton, que los confunde con comida.

Sin embargo las microfibras no son solo un problema para la vida marina. De hecho están en todas partes: en los ríos, en la tierra e incluso en el aire que respiras. La razón es que es extremadamente fácil que estos microplásticos se desprendan de tu ropa. Míralo con tus propios ojos ¿Puedes poner tu jersey a contraluz? ¿Eres capaz de ver todos esos hilos minúsculos? Lo que estás observando son millones de microfibras que, tarde o temprano, van a acabar en el medioambiente.

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PRENDAS DE PLÁSTICO RECICLADO: UNA SOLUCIÓN QUE NO LO ES TANTO

Ante el auge de la preocupación por contaminación de los océanos, es probable que cada vez veas más ropa realizada con plásticos rescatados de los mares. Aunque bienintencionados, este tipo de tejidos de poliéster reciclado anunciados como sostenibles no son la solución.

Las microfibras usadas para componer el nuevo tejido no dejan de ser plásticos que van a acabar volviendo al mar. Solo que esta vez con un tamaño microscópico. Así que, tristemente, usando prendas de plástico reciclado no solucionamos el problema, sino que lo agravamos.

COMBATE LAS MICROFIBRAS SINTÉTICAS EN 6 PASOS

Ropa secando al aire

Acabas de ser consciente de cómo las microfibras presentes en tu ropa afectan al medioambiente. Ahora solo tienes que intentar reducir su impacto. Te contamos cómo:

1. Compra solo la ropa necesaria

Como ya sabes, uno de los peores enemigos del planeta es el consumismo. Cuanta más ropa compres, más microfibras estarás arrojando al entorno. Piensa en tus necesidades, haz un armario cápsula y evita las compras por impulso. Tu bolsillo y la tierra saldrán ganando.

2. Intenta, en la medida de lo posible, adquirir prendas de tejidos naturales

Una vez que has reducido tu armario, ten en cuenta el tipo de género al comprar nuevas prendas y complementos. Tejidos como el algodón, el lino, el bambú y el cáñamo (o la lana y el cuero si no sigues una vida vegana) son excelentes alternativas a las microfibras sintéticas.

3. Alarga la vida de tu armario

Ya te lo decía tu abuela y tenía toda la razón. Cuidar tu ropa es siempre un buen consejo ¿Cómo? Retrasando los lavados usando un cepillo de cerdas naturales, bronce o látex, protegiéndola de la polilla con alternativas naturales como estos discos de cedro, y en general, mimándola como si quisieras que te durase toda la vida.

4. Protege tu ropa en la lavadora

Evitar el desgaste en los lavados es esencial para reducir al máximo la expulsión de microfibras. Para ello hay tres consejos básicos: Llena tu lavadora para evitar la fricción entre prendas, reduce los centrifugados y lava en frío.

5. Tiende al aire

Las secadoras aceleran el proceso de erosión de las prendas y, al igual que las lavadoras, expulsan miles de millones de microfibras en cada secado. Reduce su uso y, cuando sea posible, tiende al aire. Si puede ser con pinzas de madera como estas, mucho mejor.

6. Mira más allá de tu ropa

Sé consciente de que las microfibras sintéticas están presentes en todo tipo de textiles. Desde sofás, cortinas hasta bolsas reutilizables de tela que pueden anunciarse como sostenibles (para evitarlas te recomendamos utilizar bolsas de algodón orgánico). Así que antes de adquirir un producto textil nuevo, asegúrate de que su composición está libre de sintéticos.

 

Bolsa granel de algodon

 

Esperamos que estos consejos para combatir las microfibras de tu ropa te hayan sido útiles. Estamos seguras de que a partir de ahora mirarás tu armario con otros ojos.

Si quieres más trucos y consejos sobre cómo reducir el plástico en tu día a día no dudes en unirte a nuestra comunidad de luchadores por un mundo sin plástico.

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