Las navidades son fechas de celebración y reencuentro familiar. Un periodo de compras, regalos, comidas y excesos en el que es fácil olvidarse del planeta y de nuestros compromisos ecológicos. Sin embrago, las personas que estamos concienciadas y convencidas de la necesidad de cambiar nuestros hábitos hacia una vida residuo cero, podemos aprovechar este momento para sensibilizar a los nuestros y transmitir nuestros valores.

Y una buena manera de hacerlo es regalando objetos que ayuden a los demás a empezar con este cambio en la reducción de su basura.

Aquí os proponemos 3 ideas de regalo 100% residuo cero:

Cantimplora - Regalo residuo cero

Solemos considerar las cantimploras como el regalo ideal para las personas que suelen salir al monte, viajar y son adictas a las actividades al aire libre. No obstante, todas las personas usamos botellas de agua, ya sea en casa, en el trabajo, practicando deportes o dando un paseo por nuestros pueblos y ciudades.

Una cantimplora de acero inoxidable de buena calidad es un regalo ideal para sustituir los millones de botellines de agua que se consumen en el mundo, y, por ello, su uso tendrá un gran impacto en favor del medio ambiente.

Regalo residuo cero - bolsas compra granel

Es, quizás, un regalo más específico para personas que ya están interesadas en el modo de vida residuo cero. Muchas personas ya son conscientes de que es necesario reducir nuestra generación de residuos, y aunque les gustaría hacerlo, aún no han dado ese primer paso. Regalarles un kit de bolsas reutilizables para comprar a granel es la forma ideal de animarles a empezar a vivir sin usar bolsas de plástico.

Regalo residuo cero - champu sólido

Los jabones artesanales siempre son un regalo con mucho éxito y excelente acogida. Qué mejor que regalar un surtido de jabones y champús sólidos para que se animen a probarlos y se pasen al residuo cero a la hora de ducharse. A la gente le puede costar este cambio hacia la cosmética sólida, pero si la reciben como regalo será una buena oportunidad para que la prueben. ¡Y ya sabemos que… probar el champú sólido es adoptarlo!