En esta entrada queremos hablar de las últimas noticias que nos han llegado sobre la prohibición del uso de bolsas de plástico de un solo uso. Noticias que nos llegan de California y Francia y queremos saber su porqué.

El 30 de septiembre, después de una larga y multitudinaria movilización ciudadana, el Estado de California aprobó una ley que prohíbe las bolsas de plástico de un solo uso en todo su territorio. Por otro lado, el pasado 10 de octubre, después de una noche de debate en el Congreso, Francia, dentro del marco de su ley de transición energética, votó la primera ley que hará desaparecer las bolsas de plástico y la vajilla de usar y tirar de los comercios franceses.

Estos dos ejemplos no son los únicos. Hoy en día, existen decenas de ciudades, regiones y países que se han dado cuenta del problema que representan estas bolsas. Y por eso han puesto en marcha normativas para reducir la gran cantidad de residuos plásticos que generan. Numerosos países africanos y asiáticos, como Ruanda en el 2008 o Bangladesh en el 2002, ya las prohibieron.

En efecto, el problema de las bolsas de plástico es la lucha más significativa que se lleva a cabo contra la plastificación de nuestro planeta.

Y no es por nada: cada año, se consumen en el mundo 500.000 millones de bolsas de plástico (8.000 millones en Europa) y un porcentaje altísimo de ellas acaban contaminando los mares y los océanos. Estos residuos tienen un impacto tremendo en la naturaleza.

La bolsa o la vida.

Primero, a la hora de su fabricación. Resulta muy contaminante por su gran necesidad de consumo energético y por el uso de numerosas sustancias químicas toxicas.

Después, una vez consumidas, su impacto es también dramático. Flotando en el mar, van contaminando poco a poco las aguas y los suelos y son responsables de la muerte de miles de animales. Por poner un ejemplo, las tortugas marinas ingieren las bolsas al confundirlas con medusas, y luego no tienen capacidad para evacuarlas.

Y no solo afecta a los animales marinos. En la capital de Mauritania, el 70% del ganado que se muere lo hace a consecuencia de la ingesta de bolsas de plástico. Esta situación tiene, obviamente, un impacto directo sobre las condiciones de vida de la población, así como sobre la calidad de los suelos y del agua.

¿Y el reciclaje?

Finalmente, es importante recordar que el reciclaje del plástico todavía no se puede considerar como una solución. De hecho, en España solo un 10% de las bolsas de plástico (en Europa el 25%) están siendo recicladas. Además, el reciclaje de las bolsas de plástico de baja densidad es muy complicado. Muchas veces estas no se reciclan sino que van directamente a las incineradoras. Por lo tanto, la cuestión no es saber cuál es la solución a la cantidad abismal de bolsas que usamos, sino encontrar una manera de dejar de consumirlas.

Frente a este balance desastroso, las recientes leyes que se han aprobado para la prohibición de estas bolsas nos aportan un rayo de esperanza. Así mismo, según una encuesta del Eurobarómetro 9 de cada 10 personas europeas consideran un problema la pérdida de biodiversidad, y casi 4 de cada 10 de las encuestadas dicen que están haciendo esfuerzos personales para protegerla. Más de 8 de cada 10 cree que ésta es una lucha importante porque la biodiversidad es esencial para la producción de bienes como alimentos, energía o medicinas.

Quedándonos con este balance esperanzador, en una próxima entrada, os propondremos unos consejos prácticos para, de una manera sencilla, reducir vuestro consumo de bolsas de plástico a un mínimo. Así, participarás activamente en la “desplastificación” de nuestro planeta.