¿Qué son los disruptores endocrinos?

Los disruptores endocrinos son sustancias sintéticas o -raramente- naturales que alteran nuestro sistema hormonal.

Los disruptores más frecuentes son: los bisfenoles (no solo el A), ftalatos, metales pesados, retardadores de llamas, parabenos, etc. Estos son responsables de numerosos problemas de salud como el cáncer, diabetes o enfermedades neurológicas y pueden afectar a la fertilidad.

¿Dónde los encontramos?

Desafortunadamente, los disruptores endocrinos se pueden encontrar en muchos sitios cómo los alimentos y sus envases, los productos de higiene personal, los productos de limpieza, los muebles o los ambientadores.

Por suerte, con unos gestos sencillos podemos limitar nuestra exposición y la de nuestras hijas e hijos a estas sustancias.

Durante el embarazo:

  • No usar recipientes de plástico para calentar la comida. Esto implica decir adiós a los tupers de plástico en el microondas y a todo tipo de bolsas de hervido o de cocción que podemos usar a la hora de cocinar.
  • Optar por jabones y productos de cosmética naturales y ecológicos.
  • Comer comida casera y ecológica, evitando los productos envasados en plástico, en particular la carne y los productos lácteos.
  • Utilizar productos de limpieza lo más naturales posibles como son el vinagre blanco, el bicarbonato de sodio o el jabón negro.
  • Preparar la habitación del bebé con antelación para poder ventilar tanto las paredes recién pintadas como los muebles nuevos. Los muebles suelen llevar disruptores endocrinos y por ello es muy importante dar tiempo a que se evaporen un máximo de estas sustancias.

Una vez haya llegado el bebé:

  • Evitar las toallitas para asear al bebé ya que muchas de ellas llevan disruptores endocrinos. Se pueden sustituir por una manopla o discos de algodón lavables.
  • Elegir vajilla de vidrio, madera o acero inoxidable: desde el biberón hasta el cuenco para la papilla o los cubiertos. La idea es evitar al máximo el contacto de sus alimentos con el plástico.
  • Optar por juguetes de materiales naturales como la madera, el algodón ecológico, el corcho o el caucho natural. Es mejor comprar menos juguetes pero de mejor calidad, y garantizar así que no llevan sustancias tóxicas ya que los bebés suelen llevarse todo a la boca.
  • Comprar chupetes y mordedores 100% de caucho natural, o silicona medica.
  • Para la cama y la ropa, elegir textiles naturales y evitar los elementos de decoración plastificados. Siempre es mejor lavar la ropa antes de ponersela al bebé por primera vez. De esta manera, eliminamos las sustancias que se hayan podido acumular en el tejido durante el transporte y el almacenamiento.

Proteger a tu bebé de los disruptores endocrinos es posible, y con estos sencillos gestos podrás darle a tu bebé un ambiente más saludable dónde crecer, desarrollarse y ser feliz.