En España se usan anualmente cerca de 5 000 millones de botellas de plástico para embotellar el agua que consumimos, unas 89 mil millones a nivel mundial.

En esta entrada de Blog os queremos dar cuatro buenas razones para decir adiós al agua embotellada, así como unos consejos prácticos para conseguirlo.

¿Por qué aconsejamos dejar de consumir agua embotellada?

  1. El agua embotellada tiene un enorme impacto medio ambiental:

    • Su proceso de producción, embotellado y transporte generan una huella ecológica muy importante.

    • Producen una cantidad muy elevada de residuos y la mayor parte de ellos, más de un 80%, acaban en la naturaleza sin ser tratados ni reciclados.

  2. El agua embotellada no es tan buena para la salud como solemos pensar.

    • Muchas de estas aguas embotelladas no son ni agua mineral ni agua mineralizada, tan solo aguas de boca. Muchos estudios han demostrado que en numerosos casos la calidad del agua envasada es igual o peor que la de grifo.

    • Además, diversas investigaciones científicas han demostrado que el plástico de las botellas, PET en la gran mayoría de los casos, libera sustancias tóxicas en el agua, como por ejemplo ftalatos, antimonio, formaldehído o acetaldehído. Es decir, aunque el agua contenida en la botella sea de muy buena calidad, es muy probable que esté contaminada por el plástico de su envase.

  3. El agua embotellada va contra el principio de: «el agua como bien de interés público». Existen zonas donde la calidad del agua de grifo no es óptima y no debemos consentir que, bajo la excusa de que las personas tienen acceso a agua “privatizada”, el agua pública no sea de la mejor calidad posible. El acceso al agua potable y de calidad es un derecho básico que no debería pasar por una botella.

  4. Consumir agua embotellada es mucho más caro que consumir agua del grifo. En España se habla de una diferencia de entre 250 a 1000 veces mayor.

Consejos básicos y alternativas para dejar de usar agua embotellada: