Cada vez somos más las personas que estamos preocupadas con la salud y el medio ambiente. Cada vez somos más las que vamos dando pasos para dejar un mundo mejor del que nos encontramos. Y en lo que respecta al plástico, somos más y más las que nos estamos concienciando del problema que supone el abuso del plástico de usar y tirar, y de sus consecuencias. Y nos alegra ver y oir que nuestro mensaje va calando poco a poco y que somos muchas, ya, las que hemos decidido vivir sin plástico.

Hoy queremos animaros y motivaros con un ejemplo positivo que viene nada menos que desde Australia, Two Hands Project.

El origen

Two Hands Project es una organización sin ánimo de lucro fundada en 2010 por Paul Sharp y Silke Stuckenbrock en Australia.

Paul estuvo trabajando en educación marina y en conservación de tiburones durante 30 años. Silke es una fotografa todoterreno que destaca por sus trabajos submarinos y que colabora con varias asociaciones para la conservación del océano.

A través de estos trabajos y colaboraciones se dieron cuenta de que, en el entorno marino en el que se movían, el incremento de basura era continuo y advirtieron de los problemas que, sobretodo, los plásticos estaban causando en las aves y en la fauna marina.

En 2010, decidieron fundar este proyecto para educar a la población australiana sobre los efectos, peligros y consecuencias de este problema.

El mensaje

Su idea original es muy simple:

“2 manos es lo único que necesitas para limpiar el mundo.”

“Dedica 30 minutos con tus dos manos a limpiar el entorno, en cualquier lugar, a cualquier hora.”

Como indican Silke y Paul, no hay excusas para dejar de recoger basura de nuestras costas incluso cuando vamos con prisas o llevamos las manos vacías. “El truco es hacer una labor de selección, priorizando los consideremos que es más peligroso para la vida marina”. Y entre estas posibles amenazas destacan las bolsas, los embalajes de comida y film plásticos, el sedal y aperos de pesca, los tapones de botellas y pequeños restos de plástico, los globos, las pajitas, las botellas o las bandejas de comida rápida.

La idea no es solo recoger restos de basura en las costas y playas de Australia sino también promocionar, documentar y publicitar cada acción para concienciar sobre el peligro que conlleva usar el plástico de forma irresponsable.

Seis años después parece que su mensaje va calando porque son muchas las personas que realizan y documentan sus acciones a diario. Han conseguido más de 45.000 seguidores en Facebook, recaudan fondos para promocionar la investigación del impacto que los plásticos ejercen en el medio marino, recogen firmas para que cambien las leyes de su gobierno e imparten infinidad de charlas y talleres para concienciarnos sobre nuestros hábitos de consumo y sus consecuencias en la naturaleza.

Así que, ¡ÁNIMO Y A USAR LAS MANOS! Es fácil, es divertido.