Cada vez nos preocupa más nuestra salud y por ello miramos por nuestro entorno, por los alimentos que consumimos, por la ropa que vestimos o por el aire que respiramos. Pero esta preocupación se hace más evidente cuando nos convertimos en madres y padres y nos damos cuenta de que nuestras acciones afectan, y afectarán de por vida, a nuestro bebé.

La vida moderna es, en buena medida, una vida de plástico. Y nos sorprendería conocer la cantidad de sustancias nocivas que están presentes en los plásticos. Un informe de la Agencia de Protección Ambiental de Dinamarca ha desvelado que estamos hablando de, al menos, 132 sustancias problemáticas entre las que podemos destacar el bisfenol A o los ftalatos.

En 2011, la UE prohibió el bisfenol A (BPA) en biberones, chupetes y demás artículos infantiles que estén en contacto con los alimentos debido a que los efectos del BPA estarían vinculados a: pubertad precoz, alteraciones cerebrales y problemas de conducta, entre otros. Sin embargo, el sustituto que se está usando, el bisfenol S, en productos que llevan la etiqueta “BPA-free” (sin Bisfenol A) puede resultar aún más dañino.

Por todo ello, creemos que lo más seguro y saludable es evitar el uso del plástico, no sólo del que está en contacto con los alimentos, sino también del que está en contacto directo con nuestros bebés. La infancia es momento de descubrir el mundo y los bebés lo hacen con todos sus sentidos, sobretodo con el tacto a través de la boca.

Os proponemos estos consejos y alternativas para una crianza saludable y sin plástico:

  • Utilizar biberones de vidrio y, si temes que se rompan, de acero inoxidable ya que los de aluminio vienen con su interior plastificado.

  • Cuidar que los chupetes y mordedores de tu bebé sean ergonómicos, higiénicos y 100% de latex y silicona.

  • Elegir ropa de fibras naturales, a ser posible ecológicas, como el algodón, lana o lino. Cada vez encontramos más artículos con mezclas de polyester, poliamidas sintéticas o acrílicas que no dejan de ser plástico.

  • Adquirir juguetes de madera, de algodón o de látex. Ten presente que la mayoría de los peluches llevan relleno de fibras plásticas y que los tintes de algunos juguetes convencionales también pueden ser tóxicos.

  • Usar jabones naturales y cremas que vengan en recipientes de vidrio o cerámica. Evitemos el uso excesivo de cremas y bálsamos, muchas veces innecesarios, porque a la posible presencia de sustancias tóxicas tales como parabenos o el fenoxietanol, debemos sumarle los aditivos dañinos que se desprenden de los botes de plástico.

  • Emplear menaje de vidrio, cerámica, acero inoxidable o, si lo prefieres más ligero y seguro, de bambú o madera: sus primeros cuencos, cucharas, vasos y tazas no tienen por que ser de plástico.

  • Tener siempre a mano su botella de vidrio o acero inoxidable para poder hidratar a las niñas y niños de manera saludable. Consumir agua del grifo, usando filtros naturales si es necesario. Ahorrarás dinero y mejorarás su salud.

  • Utilizar pañales y discos de algodón reutilizables porque no sólo tienen un menor impacto para el medio y no contribuyen a la generación de basuras que no se pueden reciclar, sino que, además, resultan mucho más económicos.

Son muchos los ámbitos donde podemos reducir el uso del plástico y evitar que entre en contacto con nuestros bebés como, por ejemplo, los cepillos y peines de madera, los cepillos de dientes de cerdas naturales, o los fulares portabebés que además de ser una alternativa económica y práctica, estimula los sentidos y el bienestar del bebé.

Queremos aportar nuestro granito de arena para que la crianza de tu bebé sea sin plástico y, para ello, te ofrecemos en nuestra tienda una selección de productos alternativos.