Como empresa que tiene una tienda online y trabaja para conseguir un mundo más respetuoso con el planeta con la ayuda de internet, hay un tema que lleva tiempo preocupándonos: la huella ecológica digital.

Aunque internet ha supuesto un cambio positivo a la hora de hacer la información accesible y encontrar alternativas al consumo tradicional, su uso también supone un impacto en el medio ambiente.

Por eso estos últimos meses hemos estado investigando sobre la huella que nuestras acciones online tienen en el planeta y nos parece importante compartir lo que hemos averiguado contigo.

Por dos razones:

1. Para que seas consciente de que este problema existe y es real.

2. Para que tengas las herramientas para solucionarlo, especialmente en estos tiempos de teletrabajo.

Así que le hemos pedido a Marion, co-fundadora de Sinplástico y autora del libro “Familias sin plástico, que nos cuente todo lo que ha descubierto y puesto en marcha en su vida cotidiana para reducir su huella ecológica digital.

Y de su experiencia ha salido este post.

Esperamos que lo disfrutes:

¿Qué es la huella ecológica digital?

El concepto “huella ecológica digital” se refiere al total de gases de efecto invernadero emitidos por el uso de internet de una persona (envío de emails, utilización de servidores para guardar archivos o búsquedas) y se expresa en gramos, kg o toneladas de CO2.

No todo el mundo tiene una huella ecológica digital. Por ejemplo, alguien que no usa jamás internet tendrá una huella ecológica digital de 0kg de CO2. Pero alguien que utiliza internet para trabajar puede tener una huella ecológica diaria de 1,6 kg de CO2 solo por recibir y enviar correos electrónicos.

¿Por qué es importante reducir tu huella ecológica digital?

Se estima que la cantidad de emisiones producidas por el uso de internet a nivel mundial es mayor que todas las emisiones producidas por los viajes en avión.

Para que te hagas una idea:

  • Un solo email emite 4 gramos de CO2. Pero, si incluyes un documento adjunto, puede llegar hasta los 50 gramos.
  • Una búsqueda en Google emite entre 2 y 7 gramos de CO2. 7 gramos es el equivalente a preparar una taza de té.

Pero la huella ecológica digital no solo proviene de búsquedas o emails.

Las plataformas de streaming tienen gran parte de la culpa del crecimiento explosivo en emisiones de CO2. Para que lo veas con un ejemplo, solo Netflix y Youtube combinadas representan más del 50% del tráfico de internet en Norte América en los momentos de mayor uso.

De hecho, en 2019 Netflix publicó que su consumo global de energía alcanza los 451.000 megavatios/hora al año, el equivalente a la energía necesaria para abastecer a 37.000 hogares.

Los trucos de Marion para reducir tu huella ecológica digital

1. Limita tus envíos de email:

En Sinplástico llevamos tiempo evitando enviar correos electrónicos que no son necesarios. Por ejemplo, limitamos los emails internos, intentamos reducir el número de destinatarias y hemos suprimido los emails de agradecimiento entre compañeras.

Y no, no es que seamos unas maleducadas :). Sino que, como explica este artículo de la BBC, si cada persona adulta en Reino Unido dejara de enviar un correo dando las gracias, se podrían evitar 16.433 toneladas de CO2 al año, el equivalente a 3.334 coches diésel en la carretera.

Además, nunca enviamos más de una newsletter a la semana y hemos redactado una pequeña guía para que todas las trabajadoras y colaboradoras limiten sus mails.

2. Reduce el tamaño de los archivos adjuntos (sobre todo imágenes o vídeos):

Los archivos adjuntos de imagen y vídeo aumentan de manera considerable las emisiones de CO2. Así que, antes de enviarlos, reduce su tamaño o utiliza una plataforma que te permita enviar o compartir archivos a través de enlaces, como Wetransfer o Google Drive.

3. Trabaja en documentos compartidos:

En vez de enviar emails cada vez que hagas un pequeño cambio con alguien de tu equipo, dejad vuestros comentarios en un documento compartido en la nube. Así, podéis ahorrar decenas de envíos.

 

4. Borra los emails que ya no sean necesarios:

Has recibido un correo electrónico con un mensaje que no necesitas guardar… Pues ya puedes borrarlo. Lo mismo con emails con preguntas de tu equipo que ya has contestado, emails publicitarios o incluso documentos de trabajo que ya no sean útiles ( y por cierto, es importante vaciar la papelera una vez hecha la limpieza)… Lo que nos lleva al siguiente punto.

5. Cancela las suscripciones a las newsletter que no leas:

Si hace meses te suscribiste a una newsletter que ya no te interesa y llevas meses sin leer, date de baja. Será mejor para el planeta porque ahorras CO2, mejor para ti porque limpiarás tu bandeja de entrada y mejor para las personas o marcas que te envían su newsletter, ya que solo quieren tener a personas interesadas en lo que hacen en sus bases de datos.

6. Investiga proveedores de internet sostenibles:

En Sinplástico todavía estamos trabajando en esto, pero nos parece importante investigar y dar el salto hacia proveedores de hosting web o herramientas informáticas sostenibles. Por ejemplo, Greengeek es una plataforma de hosting web que genera tres veces más energía limpia de la que gasta.

7. Apaga el ordenador:

Un básico que sigue siendo actual. Cuando acabes de trabajar o hagas un descanso y pienses que vas a volver a conectarte en un rato, cierra todas las pestañas del navegador y apaga tu ordenador para ahorrar energía.

 

8. Conciencia a tu entorno:

Habla de este tema tan desconocido con tu entorno y equipo. O incluso puedes hacer lo que hacemos en Sinplástico: incluir una explicación en la firma del email con algunos trucos para reducir la huella ecológica digital.

 

9. Reduce el uso de redes sociales:

Como sabrás si has visto el documental “The Social Dilemma” que tanto éxito tuvo hace unas semanas (irónicamente en Netflix), las redes sociales están fabricadas para ser adictivas y hacer que no te despegues de la pantalla.

Y eso es perjudicial para tu salud mental pero también para el medio ambiente. Porque esa adicción a las redes puede traducirse en kilos de CO2 al día que podrías evitar.

Así que, si no usas una red social, borra tu cuenta. Y si quieres seguir usándola, intenta limitar su uso poniéndote horarios o desactivando tus notificaciones.

10. Busca formas de ocio que no impliquen conectarte:

Todas tenemos que trabajar y la mayoría de nosotras utilizamos internet para ello. Pero nadie te obliga a pasar tu tiempo de ocio en la red.

Así que intenta desconectar de vez en cuando. En vez de llegar a casa y ponerte a ver el último capítulo de una serie en Netflix, da un paseo nocturno, lee un libro, ten una conversación con tu pareja, familia o compañeras de piso, juega con tus animales o cuida de tus plantas… Todas son actividades libres de CO2 y que, probablemente, te harán más feliz.

Esperamos que este artículo te sea de utilidad para reducir tu huella ecológica digital en tiempos de teletrabajo.

 

¿Sabías lo que era la huella ecológica digital?, ¿tienes algún otro truco para reducirla que no hayamos mencionado?

Nos encantará leerte en comentarios.