POR QUÉ LA VIDA SIN PLÁSTICO ES MÁS QUE UNA MODA (Y QUÉ PUEDES HACER TÚ PARA LOGRARLA)

Este es el undécimo año que se celebra Julio Sin Plástico, y nosotras volvemos a sumarnos a la causa y te animamos a hacerlo a ti también. Pero… no de cualquier manera.

En Sinplástico creemos que es necesario profundizar un poco más en el concepto d/el consumo sin plástico. Por eso en este artículo te explicamos cómo ir más allá, para no quedarte en la superficie de este movimiento.

Una moda de productos sin plástico y eco-friendly

Hace 11 años que se puso en marcha Plastic Free July por primera vez, y desde aquella pequeña campaña, que ahora ya es internacional, mucha gente se ha concienciado de que es necesario consumir menos plástico cada día.

Quizá tú misma comenzaste tu camino un julio sin plástico, o nos conociste a través de alguna iniciativa relacionada.

El consumo de productos sin plástico y eco-friendly ha interesado cada vez más en los últimos años:

  • Según un estudio de PwC, en diciembre de 2021 los consumidores se preocupaban más que nunca por la sostenibilidad de lo que compraban. Un 48% de los encuestados consideraba la forma de producción o si se trataba de productos respetuosos con el medio ambiente antes de hacer una compra.
  • En el estudio de la consultora EY Deconstruyendo al consumidor post-covid, el atributo de producto más valorado por los encuestados fue la sostenibilidad.

Y lo que interesa se pone de moda.

No queremos decir que esto sea malo (todo lo contrario, ojalá hubiera sido la moda pensar esto desde hace mucho tiempo), pero nos preocupan las connotaciones temporales que tiene la palabra «moda»: pasajera, que dura un tiempo determinado, que viene y va, que cambia…

Como ahora está de moda, han crecido las alternativas a los productos sin plástico porque eran una forma de negocio que tendría buena aceptación.

Lamentablemente muchas de esas alternativas no son sostenibles a nivel social ni medioambiental, y tampoco fomentan el consumo consciente.

¿Cómo puedes hacer que tus compras sin plástico sean conscientes?

¿Cuál es la manera de no quedarse en la superficie?

En este artículo te ofrecemos estos dos criterios para que sigas consumiendo productos sin plástico, pero yendo más allá de la moda..

Los dos criterios para lograr una vida sin plástico más allá de la moda.

  1. Pregúntate si lo necesitas

Los productos sostenibles, o aquellos que consideramos que lo son, pueden llevarnos a sobreconsumir, de la misma manera que tendemos a comer más de aquellos alimentos que pensamos que son saludables. Por eso te invitamos a que te preguntes si necesitas eso que vas a comprar.

Puede parecerte el consejo más trillado que podamos darte, pero sabemos que es el mejor.

Antes de hacer una compra, aunque sea de un producto sin plástico, pregúntate si lo necesitas.

Esto aplica en dos sentidos.

  • En primer lugar, pregúntate si puedes utilizar algo que ya tengas. A veces en casa tenemos opciones sin plástico, reutilizadas, que cumplen las mismas funciones que productos que están de moda. Es posible que tengas una botella de cristal reutilizada y no necesites comprar una nueva para la oficina, por ejemplo.
  • Pero vamos más allá: pregúntate si lo necesitas aunque ahora mismo estés usando un producto que no sea sin plástico. El planeta no necesita que fabriquemos más productos, tampoco más productos sin plástico. De hecho, el 28 de julio de este año alcanzaremos el límite de sobrecapacidad de la tierra en 2022: ya habremos consumido lo que la tierra es capaz de regenerar en un año.

Utiliza lo que ya tienes porque todo está fabricado con recursos del planeta. Dale vida hasta que puedas, porque lo urgente no es que sustituyas este producto tirándolo a la basura y comprando uno nuevo, lo urgente es repensar la manera en que consumes.

 

  1. Pregúntate de dónde viene

Con la aparición de la moda de los productos sin plástico (y otros falsamente ecológicos) muchas empresas han visto la oportunidad de fabricar productos que atraerían clientes. Y como sucede con otros tantos productos con los que se comercia a diario, muchos están fabricados a miles de kilómetros del lugar de consumo.

Consideremos qué sucede con un producto que se exporta desde tan lejos:

  • ¿Cuáles son las condiciones de fabricación?

Aunque no caigamos en la trampa de pensar que todo lo occidental es lo correcto, en muchos lugares del mundo no se respetan unas condiciones de trabajo mínimas.

Por ejemplo, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el mundo hay 160 millones de menores de entre 5 y 17 años en situación de trabajo infantil (aunque África es la zona más afectada, en Asia-Pacífico sumarían unos 70 millones).

Y desde 2021 en China se quiere acabar con las jornadas de 12 horas, 6 días a la semana, llamadas “996”, que se realizan pese a ser contrarias a la Ley de Trabajo china.

Aunque a menudo se pasan por alto, muchos de estos productos también tienen costes sociales.

  • ¿Y qué sucede con los costes medioambientales?

Muchas empresas externalizan la producción, llevándola a países donde los costes laborales son menores y la regulación ambiental es menos exigente.

El río Yangtsé, el más largo de China, recibe el 40% de los residuos de las industrias textiles de la zona y en ocasiones se tiñe de color, causando graves problemas a la fauna del ecosistema.

La ONU, por su parte, ha señalado que un tercio de los países del mundo no tienen normas obligatorias que regulen la calidad del aire. Un estudio reciente ha indicado que 1 de cada 6 muertes en el mundo se produce por contaminación, y el peor papel en esta estadística se lo lleva India, entre otras razones por la dependencia de los combustibles fósiles que también se emplea en buena parte de la industria del país.

Las externalidades medioambientales negativas de la fabricación de muchos productos (aunque sean reutilizables, o sin plástico) no se contabiliza y, por tanto, tampoco se está pagando ni se está penalizando.

  • El transporte hasta nuestro lugar de consumo los hace menos sostenibles

La emisión de CO2 y de otros gases de efecto invernadero en este transporte difiere mucho de un medio a otro, aunque en cualquier caso la distancia es enorme.

Las importaciones desde China, por ejemplo, suponen hacer una ruta de más de 10.000 km en avión, barco o camión, para que los productos lleguen a España desde Pekín o Shanghái.

 

Preguntarte de dónde viene ese producto sin plástico que estás a punto de comprar es importante porque, como ves, los costes sociales y medioambientales, tanto de fabricación como de transporte, pueden llegar a anular los beneficios que tiene para el planeta que sea un producto sin plástico.

Lo que esperamos en Sinplástico es que pensar en la sostenibilidad no sea solo una moda, sino que se convierta en una tendencia que cale en la sociedad y, por tanto, en un hábito a la hora de consumir.

Ojalá estas cuestiones te ayuden a vivir este mes de julio sin plástico de manera consciente.

Conoce todas las opciones de productos sin plástico que hemos seleccionado para ayudarte en tu día a día.

4 opiniones en “POR QUÉ LA VIDA SIN PLÁSTICO ES MÁS QUE UNA MODA (Y QUÉ PUEDES HACER TÚ PARA LOGRARLA)”

  1. ¡Muchas gracias por este post! Aunque estoy segura que los suscriptores a vuestro blog ya son (somos) personas conscientes con su consumo y el planeta 😉

  2. También os agradezco mucho el artículo. Hace ya bastantes años que intento consumir siendo consciente de las repercusiones que tiene lo que compre sobre el planeta desde su producción hasta su final. Es lo mínimo que puedo hacer para ser coherente con mi filosofía de vida.

  3. ¡Muchas gracias por vuestro artículo! Me anima a seguir con lo que vengo haciendo desde hace mucho:reutilizar todo lo que puedo (a pesar del típico comentario de «¿por qué no compras uno nuevo?», seguido de mi típica respuesta «porque no lo necesito»). Gracias de nuevo!

  4. Lo k habría k hacer es CONSUMIR MENOS, con y sin plástico, esto es OBJETAR EL CRECIMIENTO.
    Pero el hiperuso del plástico va indisolublemente ligado a la vuelta al consumo a granel, OSEA AL RELLENADO, en absoluto al reciclado del envase k te obligan a consumir. LA VUELTA AL GRANEL Y LA PROHIBICION EXPRESA DE LA FABRICACIÓN DE ENVASES DE PLASTICO EN CADA VENTA DEL PRDUCTO, es lo único k puede revertir esta locura del envasado de plástico!…

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