Este post forma parte de la nueva serie “Hogares reales sin plástico”, en la que te mostramos cómo personas normales, como tú y como nosotras, reducen su uso de plástico. Y lo hacemos mostrando sus logros, sus fallos, sus esfuerzos y sus aprendizajes sin juicios y con muchas ganas de aprender.

Igone, Ray, su pequeño de dos años Belatz y su perrita Adi son una familia internacional (Ray es mexicano) que lleva seis años reduciendo el plástico en su casa de Bilbao.

Como te podrás imaginar, saben de lo que hablan, así que hemos tenido una conversación con Igone para que nos cuente qué han aprendido desde 2013. ¿Te apetece leerlo?

 

Hola, Igone. Gracias por aceptar nuestra propuesta de entrevista. Empecemos por el principio: ¿Recuerdas por qué comenzasteis a reducir el plástico en casa?

Yo creo que fue a raíz de conocer a Marion, antes de que Javier y ella crearan Sinplástico. Me contó la idea que tenía y me habló de los problemas del plástico ya en 2013, y ahí empecé a pensar en qué podía hacer.

 

Era 2013, ¿cómo reaccionaba la gente cuando decíais que intentabais reducir el plástico?

Mis padres lo entienden ahora, porque mi madre ve los documentales y los programas informativos, pero no ha conseguido cambiar sus hábitos. A veces me ve utilizar cosas y me mira como diciendo: “a ver, Igone”. Por ejemplo, me pasa con las escobillas del váter, que las utilizamos de madera y, claro, las cambiamos más a menudo. Mi madre eso no lo ve.

Lo bueno es que sí vemos un cambio de concienciación desde que empezamos. Antes, cuando íbamos a comprar con un tupper no sabían cómo reaccionar. Ahora ya vemos a gente tomando conciencia. El otro día fui a la pescadería y me encontré a una señora mayor que iba con su tupper y me hizo mogollón de ilusión.

También es verdad que siempre está el típico tendero que te insiste: “no, no, deja que te lo ponga en plástico, que se te va a estropear”.

 

Cuando comenzasteis a reducir el plástico, ¿qué os pareció lo más sencillo de cambiar?

Al principio empezamos con las botellas de agua.

Yo antes compraba una botella de agua de plástico y la rellenaba hasta que ya comenzaba a saberme mal. Así que compramos de acero inoxidable que, aunque suponen un desembolso inicial, luego es un ahorro porque en seis años habremos comprado… yo que sé, cinco botellas de plástico en momentos puntuales de necesidad.

También con las bolsas de tela para ir al mercado y comprar a granel.

Y el cepillo de dientes, aunque tengo que decir que el primero que probé, hace como cinco o seis años, no me gustó nada. Pero ahora están bastante mejor.

Ah, y las sartenes de acero inoxidable, que es verdad que son una inversión importante pero no se estropean. A mí me rayaba mucho tener la sartén de teflón y encontrarme la rayita y saber que era plástico que se soltaba cuando cocinabas. Así que las cambiamos, aunque todavía conservamos alguna de teflón para hacer algunos platos, como la tortilla de patatas.

 

¿Qué es lo que más disfrutáis en el proceso de reducir el plástico?

Me encanta que es mucho más estético abrir el armario y ver todos los tarros de cristal ahí colocados. Y también por ejemplo, los juguetes de Belatz, que son de madera. Son mucho más bonitos que los del plástico, los que tienen luces… y más educativos.

 

Sois una familia con una perra y un niño pequeño. ¿cómo evitáis el plástico con vuestra mascota?

La verdad es que la pobre Adi es la que más sufre el plástico en casa.

Para recoger sus cacas utilizamos las bolsas de plástico del ayuntamiento. A veces hemos reutilizado las de papel de las tiendas a granel pero aquí en Bilbao llueve mucho y no funcionan.

Respecto al pienso, solíamos comprar marcas que lo vendían en bolsas de cartón sin pegamento como Lily’s Kitchen, lo que pasa es que es una marca inglesa y ya no la encontramos. Otra marca que también usamos hace tiempo fue Lukullus. Y ahora estamos usando pienso en bolsa de plástico pero intentamos comprar la bolsa más grande en vez de pequeñitas.

También hace poco hemos empezado a bañarla con una pastilla de jabón para perros, y usamos un cepillo de madera y caucho para quitar sus pelos del sofá.

 

¿Y en cuanto al pequeño?, ¿os resulta complicado evitar el plástico?

La verdad es que hemos tenido suerte. En la guardería no tenían problema en cambiarle los pañales de tela, en que utilizara su propio vaso, sus cubiertos de metal y su tupper de acero inoxidable… Tampoco en el cole al que va ahora, porque entienden que en casa intentamos no usar plástico y también lleva su propio vaso de metal.

Y luego están los regalitos que trae de fuera. Mis padres ya saben que intentamos reducir el plástico al máximo así que no le hacen ese tipo de regalos, pero a veces se cuela alguna piruleta…

Eso sí, los globos son mi línea roja. Porque son niños, los globos se les escapan, vuelan y terminan en el mar.

 

¿Qué es eso que todavía se os resiste o que os parece muy complicado cambiar?

Realmente para vivir sin plástico hay ciertas cosas que no podrías volver a comer. Por ejemplo, patatas fritas de supermercado. En casa reducimos el consumo de patatas fritas pero de vez en cuando cae algo.

También me pasa con la cosmética. Por ejemplo, no he encontrado un limpiador facial que no tenga plástico y que vaya bien a mi tipo de piel. El plástico de un solo uso intentamos reducirlo. Pero una crema… igual me dura seis meses.

Tampoco utilizo pasta de dientes sólida pero para compensar uso hilo dental en tarrito de vidrio y el cepillo de bambú.

Es que no se puede ir a lo perfecto porque si no al final acabas sacando de casa cosas que igual sí usarías. Yo tengo un peine de plástico de la comunión, que tiene 30 años. Ya tiene una vida útil… y me seguirá acompañando. No lo voy a tirar para comprarme otro de madera. Y no me voy a flagelar por tener un peine de plástico.

Creo que hay que quitarse un poco la presión de hacerlo todo perfecto. Tampoco es sano que nos estemos evaluando tantísimo todo el tiempo. Tenemos la culpa que tenemos hasta cierto punto. Luego también es responsabilidad de las empresas, los gobiernos… El consumidor llega hasta donde puede llegar.

 

¿Cuál es vuestro próximo reto para reducir el plástico?

El plástico en la ropa es un tema pendiente. Es muy difícil pero es nuestro próximo reto.

 

Además de reducir el plástico, ¿hacéis algo más para vivir una vida más sostenible?

No tenemos coche. Estamos esperando a que los coches eléctricos sean más asequibles y bueno, de momento, tampoco nos va mal. Pero ahorramos para comprar uno eléctrico si lo necesitamos en ese momento.

Otra cosa es que desde que vivimos sin plástico consumimos menos. Yo he sido bastante consumista, la verdad es que sí (risas), tuve una temporada que me gustaba el maquillaje y cuando sacaban algo, ahí iba, como esclava. Pero ahora compro poco.

La ropa por ejemplo, ahora “compro” en mi armario la ropa que no me he puesto hace tiempo porque con el embarazo y la lactancia tengo mucha guardada.

También intentamos ahorrar agua en casa (soy una maniática del ahorro del agua) y tenemos contratada una tarifa muy baja de electricidad. En nuestra casa no se puede poner la lavadora y el horno a la vez, porque saltan los plomos. Pero bueno, no necesitamos más potencia.

 

¿Algún consejo para las personas que quieran reducir el uso del plástico?

Para la familia o gente que no entiende por qué quieren evitar el plástico, ponerse un chubasquero bien hermosote y reducir el contacto en ese tema.

También no volverse loco, lo que hablaba del cepillo. Si se te estropea el de plástico, pues el siguiente lo compras de madera. No es tirar todo lo que tenga plástico a la basura.

También no meterse tanta presión ni intentar hacerlo perfecto. Es que nadie es perfecto.

Y cada uno acorde con sus posibilidades. Por ejemplo en mi casa no tomamos refrescos pero a lo mejor en otra casa sí y son botellas de plástico. Bueno, pues intentar reducir pero tampoco quitarse del todo.

Y paciencia, que tengan paciencia.

Muchas gracias familia, nos ha encantado conocer vuestra experiencia reduciendo el plástico.

 

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P.D.1: Recuerda que este mes no hacemos rebajas pero destinamos el 5% de tu compra a la Asociación EQUINAC. Así que, si llevas tiempo queriendo comprar uno de nuestros productos, este es el momento.

P.D.2: ¿Te gustaría participar contándonos cómo reduces el plástico en tu hogar? Buscamos hogares de todo tipo: unipersonales, monoparentales, numerosos, en el pueblo, en la ciudad, compañeros de piso, personas mayores… ¡incluso nómadas!

Queremos contar tu historia, así que si te interesa participar, envíanos un correo a info@sinplastico.com con el asunto “Hogares sin plástico” y nos pondremos en contacto contigo.